Sheffield United y Chris Wilder: Resiliencia ante la tormenta
Sheffield United camina por el alambre. En lo deportivo y en los despachos. Chris Wilder no lo esconde. Lo asume. Y se planta.
El equipo es 18º en Championship tras ocho jornadas, con solo dos victorias y tres derrotas en los últimos cuatro partidos. El sábado recibe a Lincoln, 12º, en Bramall Lane, con la sensación de que el margen de error ya se ha agotado en octubre.
Mientras tanto, el ruido fuera del césped no afloja. La EFL ha abierto una investigación después de que la empresa utilizada para comprar el club fuese puesta en liquidación por el Tribunal Superior en agosto. El futuro institucional se ha llenado de interrogantes justo cuando el proyecto deportivo intenta recomponerse.
“Nos están dando por todos lados”
Wilder, en su tercera etapa al frente de Sheffield United, no se refugia en excusas. Habla de golpes. De desgaste. De una etapa incómoda.
“No disfruto este pequeño periodo que estamos teniendo porque no hay muchas buenas noticias ahora mismo, pero estas cosas pasan y estamos reajustando el club”, explicó en BBC Radio Sheffield.
El técnico describe un club bajo fuego cruzado: “Al club le están dando un poco por todos lados ahora mismo, a los propietarios, a Steve Bettis, y también a mí y a los jugadores. Tenemos que volver peleando”.
Su receta es tan simple como exigente: responder en el campo. “La mejor manera de hacerlo es ofreciendo buenas actuaciones y ganando partidos de fútbol, y estoy tan decidido como siempre a hacerlo”.
Un verano de ventas y tijera salarial
El contexto ayuda a entender el frenazo. Sheffield United perdió en verano a tres habituales del once: Callum O’Hare, Gus Hamer y Andre Brooks. Salidas clave, impulsadas por la necesidad de hacer caja y recortar masa salarial.
El balance es contundente: 24 cambios en la plantilla, 20 millones de libras ingresados y 10 millones menos en el salario global, según detalla el propio Wilder. El equipo, mientras tanto, se ha reconstruido a base de cesiones y fichajes libres.
Esa cirugía mayor se ha notado. Eliminados de la EFL Cup por Fleetwood, de League Two, y con solo dos victorias en ocho partidos de liga, los nuevos todavía buscan su sitio. “Los jugadores están intentando encontrar su forma y yo estoy intentando encontrar una solución”, admite el entrenador.
Un inicio lento… pero no una condena
El arranque es pobre. Wilder no lo maquilla. Pero tampoco lo dramatiza. Recuerda que la temporada ni siquiera ha alcanzado su primer quinto de recorrido.
“Es un inicio decepcionante, pero estamos por debajo de un quinto de la temporada”, subraya. No quiere que la etiqueta de “comienzo lento” se convierta en sentencia: “Ha sido un inicio lento. No quiero que sea una mitad lenta y un final lento, y estoy absolutamente seguro de que no lo será”.
En el vestuario, el mensaje es claro: esto no puede ser la versión definitiva de Sheffield United. “Hay más por venir de este equipo”, asegura.
El sábado, ante Lincoln, se verá si las palabras empiezan a convertirse en hechos o si Bramall Lane vuelve a sentir cómo los golpes, deportivos e institucionales, siguen cayendo.





