Tijjani Reijnders se une a Al-Qadsiah y marca el éxodo del City
Tijjani Reijnders ya tiene nuevo destino. El centrocampista neerlandés ha cerrado su traspaso a Al-Qadsiah por 52 millones de libras, apenas un año después de aterrizar en Manchester City procedente de AC Milan por 46,5 millones. Un ciclo relámpago en el Etihad que se apaga justo cuando el club inicia la era Enzo Maresca.
El movimiento confirma una realidad incómoda para el vigente campeón de las copas inglesas: el corazón del equipo se está desmontando a toda velocidad. Reijnders se suma a las salidas de Rodri, fichado por Barcelona por 65 millones, y de Bernardo Silva, que dejó el club al acabar contrato y firmó libre por Real Madrid.
Un año intenso, pero sin peso definitivo
Reijnders, de 28 años, no logró convertirse en pieza indiscutible para Pep Guardiola, aunque sus números no hablan de un paso irrelevante. Disputó 50 partidos en todas las competiciones, marcó siete goles y formó parte del doblete doméstico de copas: FA Cup y Carabao Cup, en la última temporada del técnico catalán al mando del City.
La sensación, sin embargo, era otra. Mucha presencia, poco mando. Participación constante, pero sin llegar a ser uno de los intocables. La decisión de Maresca de dejarlo fuera de la convocatoria en la derrota por 3-0 ante Arsenal en la Community Shield terminó de dejar claro su nuevo rol: secundario.
Ese partido, gris para el City, fue también una señal de transición. Sin Guardiola, sin Rodri, sin Bernardo y con Reijnders ya fuera de los planes, el equipo mostró un centro del campo irreconocible.
Mundial con Países Bajos y salto a Arabia
A nivel de selecciones, Reijnders llegaba a este verano con cierto peso en Países Bajos. Fue titular en los tres partidos de la fase de grupos del Mundial 2026, aunque no disputó ni un minuto en la derrota en dieciseisavos ante Marruecos, donde se quedó como suplente sin participar.
Ahora, su carrera gira hacia Arabia Saudí. El neerlandés ha firmado, según se ha informado, un contrato de cinco años con Al-Qadsiah, club dirigido por Brendan Rodgers, exentrenador de Liverpool y Celtic. Un proyecto en crecimiento que se refuerza con un centrocampista en plena madurez competitiva.
Despedida sentida y un City en reconstrucción
Reijnders se marchó con un mensaje de gratitud. Habló de privilegio, de haber disfrutado “cada minuto” en Manchester City y de la acogida que sintió desde el primer día por parte de jugadores, cuerpo técnico y empleados del club. También dedicó un agradecimiento especial a la afición, a la que definió como cálida y muy cercana con él y su familia.
Su salida, sin embargo, no es un gesto aislado. Forma parte de una reconfiguración profunda del vestuario. En pocos meses, el City ha perdido a su mediocentro estructural (Rodri), a uno de sus grandes generadores de juego entre líneas (Bernardo Silva) y a un interior versátil que ofrecía recorrido y gol (Reijnders).
Maresca tendrá que rehacer casi desde cero la sala de máquinas de un equipo acostumbrado a dominar desde el balón. Al-Qadsiah, en cambio, se lleva a un internacional neerlandés con experiencia en la élite europea y recién salido de un vestuario campeón.
La pregunta ya no es por qué se van. La cuestión, para el City, es quién va a mandar ahora en ese centro del campo que durante años fue el motor de todo.






