Alternativas para el ataque del Real Madrid sin Mbappé
El susto con Kylian Mbappé duró poco en el Real Madrid. El golpe sufrido ante Turkiye encendió todas las alarmas, pero las pruebas rebajaron el dramatismo: nada grave, solo aviso. Aun así, en Valdebebas nadie quiere tentar a la suerte. Y menos en octubre.
El francés, decisivo una vez más en el último tercio, apunta a estar disponible contra el Villarreal. Otra cosa es que José Mourinho decida exprimirlo desde el inicio. El técnico sabe que la temporada es larga y que el calendario no perdona. Y, por primera vez en mucho tiempo, también sabe que tiene alternativas reales si opta por proteger a su estrella.
Bellingham, falso nueve con colmillo
La primera vía lleva un nombre propio: Jude Bellingham. Hoy por hoy, es la apuesta más fiable de cara al gol. No solo llega, golpea. Y repite.
Mourinho podría adelantarlo como falso nueve, con Arda Güler ocupando la mediapunta por detrás. El dibujo mantendría la chispa creativa entre líneas gracias al turco, mientras Bellingham atacaría el área desde segunda línea, justo donde más daño hace.
En los costados, pocas dudas: Vinicius Jr seguiría mandando en la izquierda, con Yan Diomande como opción principal en la derecha. Brahim Díaz quedaría como recurso de banquillo, capaz de agitar el partido si el duelo se atasca.
Con este plan, el Madrid perdería la figura de un ‘9’ puro, pero ganaría movilidad, llegadas sorpresivas y una segunda oleada constante en el área. Un escenario ideal ante un Villarreal que, por momentos, puede replegarse muy cerca de su portero.
Carlos Espi, referencia clásica para abrir defensas cerradas
La otra solución es mucho más ortodoxa: Carlos Espi como nueve de referencia. Sin rodeos.
El fichaje veraniego ha respondido cada vez que Mourinho lo ha llamado. El técnico valora su juego dentro del área, su capacidad para rematar centros y su potencia en el juego aéreo. No es un delantero de filigrana, es de área. Y eso también gana partidos.
Frente a un Villarreal que puede juntar líneas y defender bajo, la presencia de Espi ofrece algo que el equipo no tiene con Mbappé: un rematador alto, dominador por arriba, que obliga a los centrales a fijarse y libera espacios para las segundas jugadas.
El joven delantero ya ha firmado goles importantes saliendo desde el banquillo esta temporada. Ha demostrado que no se encoge cuando el partido quema. Un paso más sería asumir el papel de titular en una noche grande en el Bernabéu, con la responsabilidad de sostener el ataque sin el francés.
Endrick, la carta inesperada
Y queda una tercera vía. Menos utilizada, pero muy real: Endrick.
Su participación hasta ahora ha sido mínima, pero dejó huella en pretemporada. Mourinho lo vio de cerca, le gustó lo que ofreció y frenó cualquier intento de salida en forma de cesión. Ese gesto dice mucho más que cualquier elogio público.
Un once inicial ante el Villarreal le daría al brasileño algo que casi no ha tenido: tiempo y contexto para demostrar que puede ser útil ya, no solo como promesa a largo plazo. Su frescura, su descaro y su instinto en el área pueden cambiar el ritmo de un encuentro que se complique.
No sería un premio, sería una apuesta. Y también un mensaje claro para el vestuario: aquí juega el que está preparado, no solo el que tiene nombre.
Mourinho tiene tres caminos y un mismo objetivo: ganar sin forzar a Mbappé más de la cuenta. Entre el falso nueve de Bellingham, la referencia de Carlos Espi y la incógnita eléctrica de Endrick, el Real Madrid se asoma a un escenario poco habitual en los últimos años: puede rotar a su gran estrella sin perder colmillo. La decisión del técnico dirá mucho de cómo piensa administrar el poder ofensivo de este equipo en los meses que vienen.






