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El Barça busca a Lautaro Martínez como alternativa a Julián Álvarez

El plan A se desangra y el tiempo corre. Barcelona sigue empeñado en sacar a Julián Álvarez del Atlético de Madrid este verano, pero en los despachos del Metropolitano el mensaje es seco y repetido: al delantero argentino no se le vende a un rival directo. Punto.

Julián aprieta. Quiere ir al Camp Nou, ha dejado clara su predisposición y está haciendo todo lo que está en su mano para forzar la operación. Pero el reloj no se detiene y en el Atlético no se percibe la más mínima grieta. No hay voluntad de negociar, ni de rebajar posturas.

Ante ese muro, en Barcelona han acelerado el plan B. Y el radar técnico ha vuelto a detenerse en un viejo deseo: otro argentino.

Lautaro, de viejo anhelo a alternativa real

Según informa Eldesmarque, el club azulgrana ha identificado a Lautaro Martínez como alternativa directa a Julián Álvarez. El nombre no sorprende en la Ciudad Deportiva: el delantero del Inter de Milán siempre ha gozado de muy buena prensa en el club.

Tanto Deco como Hansi Flick son firmes admiradores del capitán interista. Lo ven como un delantero hecho, competitivo, acostumbrado a la exigencia máxima y con un perfil que encaja en la idea de renovar el frente de ataque sin perder gol ni carácter.

Lautaro lleva años rindiendo con una regularidad feroz en la Serie A y ha respaldado ese rendimiento con la camiseta de la selección argentina. No es una moda pasajera ni una explosión reciente: es un nueve consolidado en la élite europea.

Barcelona ya se interesó por él en el pasado. Entonces, la operación naufragó una y otra vez contra el mismo arrecife: las limitaciones económicas del club. El contexto financiero sigue siendo delicado, pero la necesidad de un delantero de referencia mantiene vivo su nombre en las reuniones deportivas.

¿Un encaje mejor que Julián?

Dentro del club hay quien ve a Lautaro no solo como un plan B, sino como una opción que puede ofrecer algo distinto —y quizá más complementario— que Julián Álvarez.

A sus 28 años, Lautaro está en plena madurez futbolística. Sus números hablan: 175 goles en 376 partidos oficiales con el Inter de Milán. Es un registro de delantero principal, no de actor secundario.

Técnicamente, el argentino no posee la misma finura asociativa que se atribuye a Julián, pero su instinto en el área, su agresividad en la presión, su potencia física y su juego aéreo lo acercan más al molde de Robert Lewandowski que al de un segundo punta móvil.

Para un Barcelona cargado de talento técnico entre líneas, esa diferencia importa. Lautaro podría ofrecer un punto de choque, profundidad y remate que complemente a los perfiles más creativos. Un nueve que fije centrales, que viva en el área y que convierta centros y segundas jugadas en goles.

El problema de siempre: el muro de las negociaciones

La teoría es seductora. La práctica, mucho menos. Lautaro tiene contrato con el Inter de Milán hasta 2029, una losa contractual que blinda al jugador y fortalece por completo la posición del club italiano.

En Milán no son precisamente ingenuos en las negociaciones. El Inter se ha ganado fama de vendedor duro, de esos que exprimen cada euro y no conceden un centímetro a sus rivales directos en Europa. No necesitan hacer caja urgente, no tienen prisa y saben el valor de su capitán.

Barcelona se encuentra así ante un doble laberinto: un Atlético que se cierra en banda por Julián Álvarez y un Inter que, con Lautaro, parte con todas las cartas a favor. Dos objetivos, dos muros.

La dirección deportiva deberá decidir hasta dónde está dispuesta a llegar, cuánto riesgo económico puede asumir y si este verano es el momento adecuado para apostar fuerte por un nueve de este calibre. Porque el mercado no espera y, mientras tanto, el tiempo del Barça sin un relevo claro para el gol se va agotando.