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El enigma Sancho: de estrella a activo perdido

El fútbol de élite puede ser despiadado. Pocas historias lo ilustran mejor que la de Jadon Sancho, un jugador por el que un gigante de la Premier League llegó a asumir una pérdida de 73 millones de libras al aceptar su salida. Esa fue la cifra que pagó el club de Old Trafford en el verano de 2021 para arrancarlo del Borussia Dortmund, cuando el extremo inglés parecía tener el mundo a sus pies.

En Alemania, Sancho había construido una reputación de estrella emergente: más de 50 goles, más de 60 asistencias, un regate eléctrico y la sensación de que estaba destinado a dominar la próxima década. Nada de eso terminó de aterrizar en el llamado “Teatro de los Sueños”. Cinco años grises, muy lejos del brillo que se esperaba de él.

Solo dos de esas temporadas las pasó realmente como miembro estable del primer equipo. Doce goles en total. Demasiado poco para un fichaje de ese calibre. El resto fue una sucesión de cesiones: regreso a Borussia Dortmund, paso por Chelsea, etapa en Aston Villa. Cambios de camiseta, de ciudad, de contexto… pero no de dinámica.

Esos movimientos le llevaron a disputar una final de Champions League, a ganar la Conference League y la Europa League. Títulos, escaparate europeo, noches grandes. Pero la chispa perdida nunca terminó de encenderse de nuevo. Y cuando se abrieron puertas para un traspaso definitivo, se fueron cerrando una tras otra. Hoy, Sancho espera ofertas “tentadoras”, pero atraerlas ya no es tan sencillo.

Houghton: “Lo han ido enviando de un lado a otro, y eso no es fácil”

El excentrocampista de Aston Villa, Ray Houghton, analizó para GOAL el desplome deportivo del extremo inglés, en una conversación en colaboración con IrishBetting.ie. Su lectura va más allá de los tópicos.

“Sería fácil para todos decir: ‘bueno, esto es lo que pasa si no estás centrado en el trabajo’”, arrancó Houghton. “No sé qué le ha pasado al chico, no sé cuál es su historia, no sé cómo es su grupo de apoyo, no sé qué ha estado ocurriendo. Lo que sí sé es que lo han ido enviando de un lado a otro, y eso no es fácil”.

El exinternacional irlandés tiró de ejemplos para subrayar el desgaste que puede provocar una carrera a base de cesiones: “Ve y pregúntale a jugadores como Harry Kane cuando era joven y, para ganar experiencia, se iba a Leyton Orient, se fue a Millwall. Ha habido otros, pero no al nivel al que estaba él. Ahí hablas de chavales jóvenes. Aquí hablas de un chico que ya ha estado en clubes top y ahora lo mandan fuera cedido”.

Houghton no se detuvo ahí: “Nunca es una buena señal para él y me preocupa su mentalidad. De verdad, espero que tenga buena gente detrás cuidando de él, porque no debe de ser fácil”.

Dinero, pasión y el reto de reinventarse

Sancho ha ganado mucho. Al menos, en términos económicos. Pero Houghton pone el foco en lo que no se compra: “Puedes tener todo el dinero que quieras, estoy seguro de que ha ganado mucho dinero, pero sigues queriendo jugar. ¿Dónde está el amor, dónde está el deseo, dónde está esa pasión por el juego? Espero que siga dentro de él. Estoy seguro de que sí, solo que necesita encontrarse a sí mismo otra vez”.

Para explicar ese camino de reinvención, Houghton rescató otro caso reciente: “Hablaba el otro día de Troy Parrott, mira lo que le pasó cuando estaba en Tottenham y lo mandaron fuera cedido. Luego tuvo que reinventarse en Países Bajos y ahora le va bien en España. Eso es lo que él (Sancho) tiene que hacer ahora mismo: volver a hacer lo que hacía de niño, recuperar ese disfrute en su juego”.

El exjugador insiste en la importancia de un entorno que le proteja: “Alguien que le ponga un brazo por encima del hombro, sea quien sea, y trate de sacar lo mejor de él”.

“Nadie quiere ver fracasar a un futbolista”

Más allá del análisis táctico o del debate sobre fichajes fallidos, Houghton apela a algo más básico: el deseo de ver a un talento en plenitud.

“Ninguno de nosotros, como aficionados, quiere ver a la gente fracasar, ¿verdad? Yo no quiero ver a nadie fracasar, me da igual dónde juegue”, remarcó. “Quiero que la gente salga y juegue a su mejor nivel, porque no hay mejor sensación que cuando estás jugando bien y estás en un club donde los aficionados, no que te adoren, pero que te respeten y quieran que tengas la mejor carrera posible”.

Y ahí dejó su deseo, claro y directo: “Eso es lo que quiero para Sancho, quiero que tenga la mejor carrera que pueda tener”.

El balón vuelve ahora a los pies del propio jugador. Después de títulos, cesiones y un valor de mercado desplomado, la próxima decisión marcará si su nombre vuelve a asociarse con la magia de Dortmund o se queda, para siempre, como el gran “qué hubiera pasado si…” de una generación.