Ibrahim Mbaye: el futuro de Liverpool en la banda derecha
En Anfield siguen hablando de futuro. Y esta vez, el ruido no llega solo desde la grada.
Liverpool afronta un verano que muchos imaginaban como una revolución total y que, de momento, se parece más a una reconstrucción paciente. No ha habido una limpieza masiva, pero los movimientos que se han producido apuntan a un plan claro: tapar grietas, rejuvenecer la plantilla y volver a ser un aspirante serio.
De momento, han aterrizado Victor Munoz y Jeremy Jacquet. Y, si nada se tuerce, Ronald Aruajo será el siguiente en posar con la camiseta roja antes de que termine la próxima semana. Tres fichajes que no disparan titulares al nivel de una superestrella, pero que sí responden a necesidades concretas del equipo.
Aun así, nadie en el club se engaña: hace falta mucho más para que Liverpool vuelva a mirar de frente a los gigantes de Europa. Y ahí es donde entra un nombre que empieza a repetirse con fuerza en los despachos y en las redes: Ibrahim Mbaye.
Mbaye, decidido por Liverpool
El mercado ha desatado la imaginación de la afición. Cada dos días aparece un nuevo nombre vinculado a Liverpool y, aunque la prudencia invita a no creerlo todo, es inevitable que la ilusión se dispare con ciertos perfiles.
El caso de Ibrahim Mbaye pertenece a esa categoría.
Según una información reciente de Football Insider, el internacional senegalés de 18 años está “keen” en fichar por Liverpool este verano, pese al creciente interés de otros clubes. El contexto en Paris Saint-Germain le empuja hacia la salida: la llegada de Maghnes Akliouche lo relega en el orden de preferencias y la posible incorporación de Ferran Torres amenaza con restarle todavía más minutos.
PSG, con una batería de atacantes de primer nivel, está dispuesto a escuchar ofertas. Y ahí se ha movido Liverpool.
El informe apunta a que el club de Anfield ha sido clave al hacer público su interés, algo que habría seducido al jugador. Bayer Leverkusen también presiona para llegar a un acuerdo con Paris Saint-Germain, pero podría encontrarse ahora con un obstáculo importante: el propio deseo de Mbaye de jugar en la Premier League con Liverpool.
El plan de los ingleses es claro: reforzar las bandas con juventud y proyección. Una vez supieron que el joven estaba disponible, empezaron a preparar un intento formal para llevárselo. Desde Francia, la postura es pragmática: con tanta competencia en ataque, el club parisino ve con buenos ojos una salida que le permita al futbolista encontrar un rol más definido en otro lugar.
La sombra de Salah y el vacío en la derecha
La gran pregunta que flota sobre Liverpool esta temporada es evidente: ¿de dónde saldrán los goles y las asistencias que durante años aportó Mohamed Salah?
El egipcio ha sido el epicentro ofensivo del equipo desde 2017. Goles, desborde, determinación en los momentos clave. Un jugador alrededor del cual se construyó una era. Quitar esa pieza del tablero obliga a rediseñar todo el ataque.
Hay jugadores que pueden dar un paso adelante, sí. Pero el curso pasado dejó dudas sobre la capacidad de la actual plantilla para replicar, siquiera de forma colectiva, la producción de Salah. El margen de error es mínimo si Liverpool quiere competir por títulos.
Ahí encaja la figura de Ibrahim Mbaye.
Extremo derecho natural, ya ha tenido un papel importante tanto en Paris Saint-Germain como con la selección de Senegal durante la temporada 2025-26, pese a su corta edad. No es un proyecto lejano, es un futbolista que ya sabe lo que es manejar la presión de un gran club y representar a su país.
Nadie en Anfield espera que llegue y firme 22 contribuciones de gol en su primera campaña. Sería irreal. Pero si logra alcanzar, al menos, la mitad de esas cifras y el resto de atacantes asumen su parte de responsabilidad, el vacío que deja Salah podría empezar a cubrirse de manera coral.
Porque esa es la clave: Liverpool no va a encontrar “otro Salah”. Ese molde se rompió hace tiempo. La única estrategia sensata pasa por repartir su impacto entre varios jugadores, diversificar el foco ofensivo y construir un frente de ataque menos dependiente de un solo hombre.
Mbaye, con su juventud, su perfil de banda derecha y su experiencia precoz al máximo nivel, encaja en ese proyecto. No como salvador, sino como pieza de un nuevo engranaje.
Si el fichaje se concreta, Liverpool no solo sumará un talento prometedor. Estará lanzando un mensaje claro: el relevo generacional en Anfield no se va a improvisar, se va a diseñar. Y la banda derecha, ese territorio que durante años perteneció al “Egyptian King”, podría estar a punto de recibir a su siguiente gran inquilino.






