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Longford asegura el play-off: victoria ante Athlone y empate de Kerry

El primer rugido serio del año en Longford llegó en la noche clave. Un solo gol, el de James Bailey en la primera parte, bastó para que Longford Town se metiera en el play-off de ascenso y, de paso, firmara por fin su primera victoria de la temporada ante su vecino y rival de Midlands, Athlone Town.

Ante 2.236 espectadores, el llamado “Longford roar” hizo honor a su nombre. Desde el pitido inicial, el equipo local salió decidido a encerrar a Athlone en su campo.

Longford golpea primero y no suelta la presa

Longford arrancó con ritmo alto y sin contemplaciones. En el minuto 5, una jugada trenzada por la derecha dejó a Stefan Ugbesia pisando línea de fondo; su centro raso cruzó toda el área pequeña, pero nadie llegó para empujar el balón a la red. Una ocasión clara, desperdiciada, que no rebajó el ímpetu local.

Dos minutos después, Daragh Murtagh tuvo la siguiente. Se giró rápido y buscó portería, aunque su disparo salió demasiado centrado y Brendan Clarke lo atrapó sin excesivo apuro.

Con el paso de los minutos, Athlone empezó a sacudirse la presión. En el 21’, Will Smith probó fortuna, pero Kian Moore respondió con seguridad bajo palos. Los visitantes generaron alguna aproximación más, nada que de verdad inquietara al guardameta de Longford.

Y entonces llegó el momento que cambió la noche. Minuto 33. Sultan Adenekan filtró un pase elegante hacia Murtagh, que levantó la cabeza y dibujó una vaselina perfecta por encima de la zaga de Athlone. El balón cayó manso a los pies de James Bailey, que no dudó: control orientado y disparo seco a la red. Gol y estallido en la grada.

Longford había hecho lo más difícil: adelantarse en un partido cargado de tensión clasificatoria.

Athlone aprieta, pero Longford no se rompe

La segunda parte arrancó con avisos en ambas áreas, aunque anulados por fuera de juego. El partido se abrió unos minutos, pero Longford entendió pronto que el negocio estaba en proteger su ventaja y castigar a la contra.

La defensa local se mantuvo firme mientras Athlone empujaba, obligado por la tabla: necesitaba marcar al menos dos goles para superar a su rival en la clasificación. Dylan Connolly dispuso de una buena oportunidad en el 61’, pero su disparo se marchó desviado. Era una advertencia, no una sentencia.

El encuentro se tensó aún más cuando Bailey volvió a aparecer. En el 68’, Murtagh lo encontró dentro del área y el mediapunta, de nuevo bien perfilado, buscó el segundo. Esta vez se topó con las piernas de Clarke, que evitó el tanto que habría cerrado definitivamente el duelo.

Con el reloj corriendo en su contra, ambos entrenadores tiraron de banquillo. Longford refrescó piernas para sostener el bloque; Athlone buscó soluciones urgentes en ataque. Pero la sensación era clara: los visitantes tenían la posesión, no las ideas. Moore apenas tuvo que intervenir en acciones de verdadero peligro.

La última bala de Athlone llegó ya en el 90’. El recién ingresado Callum Cleary se encontró con una buena ocasión dentro del área, pero su remate salió demasiado alto. Ahí se esfumaron las opciones visitantes. Longford aguantó con oficio hasta el pitido final, aseguró el quinto puesto y se ganó una semifinal de play-off contra UCD.

Kerry cumple, Cobh se desploma

Mientras Longford hacía su trabajo, el resto de la jornada dibujaba el cuadro definitivo del play-off. Kerry FC necesitaba puntuar ante el campeón Cork City para blindar su plaza. Lo hizo con un 1-1 que supo a clasificación.

Ruairi Keating adelantó a Cork en el 23’, fiel al papel de campeón que no levanta el pie del acelerador ni con el título en el bolsillo. La reacción de Kerry fue inmediata: seis minutos después, Vincent Russell Borden firmó el empate y devolvió la calma. El marcador ya no se movió, pero el punto valió oro. Kerry terminó cuarto y se medirá a Bray Wanderers en la otra semifinal.

El gran damnificado de la noche fue Cobh Ramblers. Necesitaba ganar a Treaty United y, además, que Kerry perdiera o que Longford dejara escapar puntos. No ocurrió ni una cosa ni la otra. Y, para colmo, cayó 2-0.

Tras una primera parte sin goles, Treaty golpeó en el 67’ gracias a Dare Kareem. Cobh se lanzó a por el empate, se volcó, pero nunca encontró el camino. En el 89’, Jason Oyenuga remató la faena con el segundo tanto local, que certificó la victoria y dejó a Ramblers fuera del play-off.

UCD y Bray, advertidos; Finn Harps se reivindica

Con su billete al play-off ya asegurado, UCD no levantó el pie y confirmó su condición de subcampeón de liga con una goleada contundente: 5-2 ante Wexford.

La noche tuvo nombre propio: Hugh Smith. Hat-trick con dianas en los minutos 4, 30 y 62, actuación de hombre del partido y aviso serio para Longford, su próximo rival. Ciaran Behan añadió otro tanto, y Sam Norval marcó en el 71’ para redondear la exhibición ofensiva de los Students. Wexford maquilló algo el resultado con los goles de Liam Doyle y Kian Dignam, insuficientes ante la avalancha visitante.

Bray Wanderers, por su parte, llegó a la última jornada con el trabajo hecho en la clasificación, pero se llevó un aviso incómodo de cara al play-off. Cayó 2-0 frente a Finn Harps, que pegó pronto y cerró tarde.

Aaron McLaughlin abrió el marcador en el minuto 5, y Bernardo Monteiro sentenció en el 72’. Bray tendrá que subir varios peldaños si quiere plantarle cara a Kerry en una eliminatoria que no perdonará despistes como los de esta noche.

Longford contra UCD. Kerry frente a Bray. El cuadro ya está cerrado. Ahora, en una división donde los márgenes son mínimos y una noche inspirada cambia una temporada, la pregunta es sencilla: ¿quién se atreverá a dar el siguiente paso hacia el ascenso?