Manchester United pierde a Baleba por varias semanas
El golpe llegó demasiado pronto. Carlos Baleba, fichaje de 70 millones procedente de Brighton y una de las grandes apuestas de futuro de Manchester United, estará fuera de los terrenos de juego durante varias semanas por la lesión de isquiotibiales que sufrió ante Roma. Y en Old Trafford ya se preguntan si volverán a verlo competir antes de que termine el año.
Michael Carrick no quiso disfrazar la realidad. «No lo sabemos, pero serán varias semanas», admitió el técnico. «No será después del parón internacional cuando vuelva Baleba. Será un poco más tarde». Un mensaje claro: el centro del campo de United pierde a una pieza clave justo cuando el calendario se vuelve más exigente.
Lágrimas, alarma y un calendario implacable
Baleba se desplomó nada más arrancar la segunda parte del duelo del martes. Primer minuto del segundo tiempo, un tirón, la mano al muslo y las lágrimas camino del banquillo. Las primeras previsiones ya descartaban su presencia en el partido de este domingo frente a Aston Villa. Ahora el diagnóstico es todavía más duro.
El mediocentro se perderá también la visita a Anfield del 22 de noviembre, uno de los grandes clásicos del curso, y el compromiso de Champions League ante Sporting CP apenas tres días después. Dos citas marcadas en rojo en las que Carrick tendrá que reinventar su plan sin el futbolista al que el club situó en el centro de su proyecto con una inversión millonaria.
Y lo que viene después no ayuda. United afronta siete partidos en diciembre, una auténtica prueba de resistencia. Entre ellos, un viaje a Londres para medirse a Arsenal el 20 de diciembre. A día de hoy, nadie en el club se atreve a asegurar que Baleba esté listo para entonces. La incógnita se instala en el vestuario justo cuando la temporada entra en su tramo más denso.
Un inicio de etapa plagado de obstáculos
El caso de Baleba empieza a inquietar. El jugador ya se perdió el inicio de la temporada por un problema de tobillo y, desde su llegada, solo ha podido ser titular en cinco encuentros. Demasiado poco para un fichaje de este calibre, llamado a ser referencia en la medular y que, de momento, solo ha podido ofrecer destellos.
Cada ausencia pesa más que la anterior. No solo por lo que aporta con balón, sino por la energía y la agresividad que imprime en la presión. Carrick pierde metros, piernas y personalidad en la zona ancha en un momento en el que el equipo necesitaba continuidad y automatismos, no parches.
Dorgu, entre la esperanza y la prudencia
La lesión de Baleba abre inevitablemente otra carpeta: la de Patrick Dorgu. El técnico debe decidir si lo incluye o no en la convocatoria ante Aston Villa. No es una decisión sencilla.
«Patrick ha hecho algo de entrenamiento esta semana», explicó Carrick. «Tenemos que ser pacientes con Pat». El mensaje se repite: calma, nada de acelerar procesos. Dorgu arrastra un historial reciente de problemas en los isquiotibiales y el cuerpo técnico no quiere arriesgarse a otra recaída.
«Ha tenido un buen periodo de tiempo ahora con un par de problemas de isquiotibiales que debemos gestionar y con los que debemos ser pacientes durante las próximas semanas», añadió el entrenador. El jugador se va reincorporando poco a poco a la dinámica del grupo, pero sin forzar un solo paso. «Está volviendo poco a poco con nosotros, así que tendremos que ver si puede estar involucrado el fin de semana o no».
La duda resume el momento de United: necesita soluciones inmediatas, pero convive con cuerpos que piden tiempo. Con Baleba en la enfermería durante semanas y Dorgu aún entre algodones, el margen de maniobra de Carrick se estrecha justo cuando la temporada acelera. Y el calendario, implacable, no espera a nadie.





