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Mourinho ajusta su plantilla: tres jugadores sobrantes en el Real Madrid

José Mourinho ya ha dibujado su plan y no se mueve un milímetro: quiere una plantilla corta, manejable, de 20 jugadores de campo más los lesionados de larga duración. La realidad, hoy, va por otro lado. El vestuario del Real Madrid suma 26 futbolistas, con Éder Militao, Rodrygo y Ferland Mendy en la enfermería y Thiago Pitarch recién ascendido al primer equipo. Sobran tres.

El técnico portugués lo dejó cristalino tras el partido en Budapest. “Quiero una plantilla pequeña, de 20 jugadores más los lesionados”, sentenció. El club, mientras tanto, ha respondido a casi todas sus peticiones en el mercado: 225 millones de euros invertidos en seis fichajes —Diomande, Cucurella, Dumfries, Konaté, Bernardo Silva y Carlos Espai— para armar un bloque a su medida.

El gran golpe iba a ser Rodri, pero la salida del mediocentro de Manchester City en un momento clave dejó un vacío que, de momento, nadie va a ocupar. No hay planes inmediatos para ir a por otro centrocampista. El tablero, salvo giro inesperado, está prácticamente montado.

Un plan claro: 20 jugadores y versatilidad

Mourinho no quiere relleno. Quiere competencia real. Dos hombres por puesto y futbolistas capaces de moverse por varias zonas del campo. Ahí entran Arda Güler y Bernardo Silva, piezas que el entrenador valora de forma especial: ambos pueden ocupar cualquiera de las posiciones de la línea de ataque y también bajar al centro del campo.

Lo mismo ocurre con Bellingham, otra pieza que le permite cambiar el dibujo sin cambiar de nombres. Para Mourinho, tener jugadores que apenas sumen minutos y sin opciones reales de entrar en la rotación es una bomba de relojería. Menos huecos, menos ruido en el vestuario. Esa es la lógica.

El problema es que el número sigue siendo 26. Y el mercado no ha traído todavía las soluciones que el club esperaba.

Camavinga, un caso abierto sin ofertas

Uno de los nombres marcados en rojo es Camavinga. En el club aún mantienen la idea de venderlo si llega una propuesta importante. Pero esa oferta no ha aparecido. Ni una propuesta seria por el francés en lo que va de verano.

Camavinga, por su parte, ha dejado caer su deseo de quedarse. Ha trabajado bien en pretemporada, algo que Mourinho no ha pasado por alto, y el técnico ha elogiado tanto su rendimiento como su compromiso en los entrenamientos. Aun así, si un gran club llama a la puerta, el escenario puede cambiar. Y si llega una propuesta adecuada, el Real Madrid no se interpondrá, por mucho que el entrenador haya quedado satisfecho con lo que ha visto estos meses.

Endrick se queda, Mendy en el punto de mira

La situación de Endrick fue delicada. El club llegó a valorar seriamente una cesión para que tuviera minutos lejos del Santiago Bernabéu. Pero Mourinho frenó esa idea. Según el diario AS, fue el propio técnico quien pidió que el brasileño se quedara. Y el club le hizo caso.

Con Endrick blindado, los focos se desplazan hacia Ferland Mendy. El lateral izquierdo es un rompecabezas. Hay tres opciones para el puesto y el francés, además de estar lesionado, no ofrece las garantías de continuidad que Mourinho quiere. En la planta noble del club tienen claro que deben resolver su situación. Mendy, según AS, no tiene intención de marcharse ahora mismo. Y ahí se atasca el plan.

Asensio, entre la confianza y la lesión

Otro nombre clave es Asensio. El canterano sabe que está en la rampa de salida si llega una buena oferta, pero no se rinde. Confía en poder convencer a Mourinho de que encaja en el proyecto. Lo ha intentado durante toda la pretemporada, trabajando fuerte para ganarse un hueco.

Entonces llegó el frenazo: lesión muscular en el cuádriceps. Seis semanas fuera de los entrenamientos en Valdebebas. Un golpe duro para él y para el club, que ve cómo cualquier opción de traspaso serio se complica a medida que el mercado se acerca a su cierre.

Pese a todo, el Real Madrid sigue esperando propuestas por él. Si no llegan, Asensio seguirá peleando por su sitio. Si aparece una oferta convincente y el jugador acepta, el club abrirá la puerta.

Exceso en defensa, dudas en el lateral y abundancia arriba

El plan de Mourinho es simple sobre el papel: dos jugadores por posición. La ejecución, no tanto. En el centro de la defensa, hasta que Militao se recupere por completo —su situación aún genera incógnitas—, hay sensación de sobrecarga. En el lateral izquierdo, la fiabilidad de Mendy está bajo sospecha. Y en la banda derecha también sobra gente, aunque la polivalencia de Bernardo Silva aligera algo la congestión al poder actuar también en el medio.

Arriba, la palabra es abundancia. El frente ofensivo está bien surtido, quizá demasiado para la idea de plantilla corta que persigue el técnico.

El club lo tiene claro: cualquier salida de estos jugadores sobrantes será recibida como una buena noticia, siempre que las condiciones económicas y deportivas tengan sentido. Si el mercado no ofrece soluciones, se quedarán. Mourinho se adaptará, pero no cambiará su discurso.

La base de su Real Madrid ya está construida. Lo que queda por decidir, y no es un detalle menor, es quién se sube definitivamente al tren y quién se queda en el andén cuando se cierre la ventana de fichajes.