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Arsenal intensifica su interés por Julián Álvarez mientras el argentino prefiere Barcelona

Arsenal no se ha vuelto loco con la chequera este verano. Ha ido a tiro fijo. Campeón de la Premier League, el club londinense ha apostado por subir el nivel de la plantilla con piezas selectas, no por una revolución numérica. Pero el último movimiento que se plantea sí tiene aroma de golpe sobre la mesa: ir “a por todas” por Julián Álvarez.

Un mercado quirúrgico… a falta del gran golpe

El plan hasta ahora ha sido claro. Bruno Guimarães y Christos Tzolis han llegado para cubrir las salidas de Christian Nørgaard y Leandro Trossard. Ezri Konsa se ha sumado para reforzar el centro de la defensa ante la lesión de William Saliba. Refuerzos medidos, funcionales, pensados para sostener el nivel del campeón.

Falta el último eslabón: un atacante, preferiblemente zurdo o capaz de moverse por varias posiciones del frente ofensivo. Ahí aparece el nombre que lo agita todo: Julián Álvarez, actualmente en Atlético de Madrid.

El problema es que el argentino tiene otra obsesión en la cabeza: Barcelona.

Arsenal espera el “sí” de Álvarez

Según Fabrizio Romano, dentro de Arsenal existe la sensación de que pueden alcanzar un acuerdo con Atlético por el traspaso. El precio, en principio, no sería el gran obstáculo. La verdadera llave está en el propio jugador.

Romano ha explicado que el club londinense solo presentará una oferta formal si Julián “abre la puerta” a la operación. Hasta ahora, su postura ha sido inequívoca: quería Barcelona, y solo Barcelona.

Mientras tanto, Arsenal permanece en guardia, atento a cualquier giro. Saben que el contexto puede cambiar en cuestión de días, o incluso de horas.

Ben Jacobs: “Arsenal está listo para ir con todo”

El periodista Ben Jacobs va un paso más allá. En su boletín para GiveMeSport, detalla que en el Emirates están preparados para lanzarse si se abre la mínima rendija:

“Si hay un 1% de posibilidades de que Julián Álvarez esté disponible, Arsenal está preparado para moverse”, ha explicado.

El gran obstáculo no es tanto Atlético, sino convencer al argentino de que el salto a Londres tiene más sentido que esperar un año a ver si se materializa su sueño de ir al Camp Nou.

Jacobs describe un escenario “difícil y tenso” con Atlético, un club que desearía tener ya la ventana cerrada para dejar de sufrir sobresaltos. Pero las conversaciones siguen y, según el propio periodista, Arsenal mantuvo reuniones la semana pasada para explorar el terreno.

Su lectura es clara: si Julián dice “sí” a Arsenal, el club inglés se moverá con decisión para cerrar el fichaje, pese a los mensajes públicos de firmeza de Atlético.

El conjunto londinense también tiene en el radar a Kenan Yildiz, de Juventus, aunque desde el club italiano insisten en que no quieren vender en los últimos días de mercado. Otro nombre que no desaparece del todo es Iliman Ndiaye. Sin embargo, la prioridad, el gran objetivo, sigue siendo el mismo: Julián Álvarez.

Dudas internas: ¿encaja Álvarez en el Arsenal campeón?

No todo el mundo en el entorno gunner lo ve tan claro. En el podcast no oficial “Seeing Red”, Tom Canton y el periodista John Cross debatieron sobre el posible encaje del argentino.

Canton recordó el ambiente hostil que vivió Álvarez en Madrid el pasado fin de semana, silbado por su propia afición después de dejar claro durante el Mundial que quería dar “el siguiente paso” en su carrera. Ese paso, para él, tiene nombre y apellidos: Barcelona.

Atlético, sin embargo, ha sido tajante: no lo venderá al club azulgrana. Si sale, será a otro destino. Ahí es donde Arsenal aparece como casi la única vía realista: tiene músculo económico para afrontar el traspaso y el salario, y necesita exactamente un perfil de ese calibre.

Canton también mencionó el contexto de Viktor Gyökeres, otro delantero vinculado al club, que no jugó el último partido con su equipo. Desde dentro, sin embargo, le han restado importancia a esa ausencia y niegan que signifique una salida inminente. Aun así, el presentador cree que la operación Álvarez “todavía tiene recorrido” y que, si el jugador muestra apertura hacia Arsenal, el final de mercado podría ser muy potente para los gunners.

John Cross, por su parte, introdujo un matiz importante: el tiempo. Este tipo de operaciones, explicó, necesitan una inercia previa; no se improvisan en el último día de mercado con un simple “luz verde”. Hace falta que el movimiento se haya ido cocinando.

En lo futbolístico, Cross no cuestiona la calidad de Álvarez, pero sí su uso. Lo ve sobre todo como un jugador central, no como ese comodín de banda izquierda que algunos imaginan. Y lanza una advertencia: le parecería “un mal movimiento” ficharlo para acabar colocándolo en la izquierda, con otro nueve como Gyökeres en el centro, porque rompería el equilibrio del equipo.

Una ventana estrecha… que podría decidir la Premier

Fuera del entorno directo de Arsenal, las opiniones son igual de contundentes. Alan Shearer, máximo goleador histórico de la Premier League, ve una oportunidad única para el campeón inglés.

En el podcast “The Rest Is Football”, Shearer recordó la fuerte presión de Barcelona por el jugador y la negativa de Atlético a reforzar a un rival directo. Para él, esa tensión abre “una pequeña ventana” para que Arsenal se cuele en la operación y “lo robe”.

Su frase final es demoledora: si Arsenal consigue a Álvarez, “la lucha por el título de la Premier está hecha”.

Micah Richards coincide en el diagnóstico de la necesidad. Si estuviera en el lugar de Arsenal, iría a por un delantero. Y el contexto de Álvarez en Atlético le parece una oportunidad demasiado evidente: fue abucheado por sus propios aficionados, hay informes de que quiere ir a Barcelona y, con Atlético negándose a vender a los azulgranas, el hueco para que Arsenal “se cuele” está ahí.

Para Richards, si Arsenal incorpora a Julián Álvarez, el equipo “sube al siguiente nivel”.

La pelota, ahora, está en los pies del argentino. ¿Insistirá en esperar a Barcelona o aceptará liderar el ataque del vigente campeón de la Premier desde el Emirates? El mercado se acaba, y con él, quizá, una de las grandes oportunidades del verano.