Nottingham Forest enfrenta al Arsenal en un duelo decisivo
El City Ground se prepara para un domingo cargado de historia y tensión. Nottingham Forest, en mala racha y con dudas crecientes, recibe al vigente campeón de la Premier League, un Arsenal que llega lanzado y con la mirada fija en la defensa del título.
El balón echará a rodar a las 16:30 del 18 de octubre de 2026. El contexto, para los locales, no puede ser más incómodo.
Forest, entre la estadística y el vértigo
La tendencia es preocupante. Dos derrotas seguidas en liga, ante Crystal Palace y Coventry, y solo una victoria en siete partidos oficiales esta temporada para el equipo de Oliver Glasner. El City Ground, tradicionalmente refugio, se ha convertido en un lugar lleno de dudas: Forest no gana en casa en Premier desde hace cinco jornadas y no ha marcado en sus tres últimos encuentros como local.
Hay un contraste que casi roza lo paradójico: el equipo ha encadenado 13 partidos seguidos marcando fuera de casa en la Premier, un récord del club, pero se ha quedado seco ante su propia afición. Y ahora llega Arsenal.
La historia reciente ofrece, eso sí, un pequeño asidero. Los dos últimos enfrentamientos ligueros entre ambos en este estadio terminaron 0-0. Forest ha logrado bloquear al campeón en Nottingham, incluso en medio de temporadas complicadas. Su último triunfo en el duelo, aquel 1-0 en mayo de 2023 en el City Ground, aún resuena como un recuerdo de resistencia.
Pero el presente aprieta. Morgan Gibbs-White no ha entrenado en toda la semana y es seria duda; tendrá que convencer en la sesión del sábado para poder estar. Sin su principal foco creativo, el plan ofensivo se empobrece. Nikola Milenkovic, tras una contusión ósea, ha vuelto a ejercitarse el viernes y podría entrar en la convocatoria, una buena noticia para una zaga que necesitará cada centímetro.
Glasner apunta a su ya habitual 3-4-2-1: Sels bajo palos; Aina, Diomande y Murillo en la línea de tres; Munoz y Williams por fuera, Schlager y McAtee en el eje; Ndoye y Hudson-Odoi por detrás de Delap como referencia. Un bloque pensado para sufrir, cerrar espacios y correr cuando el partido se rompa.
Savona y Jesus siguen fuera por lesión. Milenkovic y Gibbs-White, en el aire. Demasiadas interrogantes para una tarde tan exigente.
Arsenal, rodado y con colmillo
El campeón llega con ritmo de equipo grande. El fin de semana pasado superó una prueba áspera ante Leeds: empezó por detrás en la segunda parte, pero respondió con personalidad. Riccardo Calafiori y Bruno Guimaraes firmaron el 2-1 y devolvieron a los de Mikel Arteta a la senda de la victoria en la Premier.
Tres días después, en Europa, el equipo aceleró aún más. En la fase de liga de la UEFA Champions League, el Arsenal se impuso 3-0 a Lille. Jurrien Timber, Eberechi Eze y Bukayo Saka sellaron un triunfo que confirmó sensaciones: el campeón no solo gana, domina y reparte protagonismo.
Los números en liga respaldan esa impresión. 15 puntos en seis jornadas, un arranque que iguala sus registros de 2013/14 y 2022/23. Solo en 2004/05 y 2007/08 empezó mejor, con 16. Además, ya suma tres porterías a cero, en un campeonato donde sus partidos promedian 2,17 goles. Control, solidez y pegada.
No todo son buenas noticias. Piero Hincapie y Martin Zubimendi se lesionaron en una sesión posterior al duelo ante Leeds. El central ecuatoriano está descartado; el mediocentro español aún guarda una mínima opción de entrar en la lista para Nottingham. La defensa, pese a ello, no llega desnuda: Yerson Mosquera vuelve a estar disponible y Timber, tras su gol y su actuación europea, presiona para ganarse un puesto en el once.
Arteta maneja un 4-2-3-1 reconocible: Raya en la portería; White, Konsa, Gabriel y Calafiori atrás; Rice y Lewis-Skelly como doble pivote; Saka, Odegaard y Madueke por detrás de Havertz. Un equipo con salida limpia, amenaza por fuera y segunda línea con mucho gol.
Saliba se queda fuera por cuestiones físicas, Hincapie y Tzolis también por lesión. Zubimendi figura como duda. Aun así, la sensación es la de un bloque profundo, capaz de sostener el nivel pese a los contratiempos.
Un historial que pesa… y un patrón que puede romperse
El cara a cara favorece claramente a los londinenses: 11 victorias en 18 duelos de Premier ante Forest (5 empates, 2 derrotas) y una racha de seis partidos sin perder (4 triunfos, 2 igualadas). Forest no ha marcado en sus últimos cuatro encuentros ligueros contra Arsenal, y los dos más recientes en el City Ground terminaron con ese 0-0 que tanto valor tuvo para los locales.
Hay un detalle casi poético: el primer duelo entre ambos en la Premier fue el 17 de octubre de 1992, un Forest 0-1 Arsenal en este mismo escenario. 34 años y un día después, el calendario los vuelve a cruzar en la ribera del Trent, con los papeles bien definidos: uno se agarra a la categoría, el otro defiende la corona.
Las tendencias de cada uno dibujan un choque de fuerzas opuestas. Forest encadena dos derrotas y cinco partidos sin ganar en casa. Arsenal, pese al borrón reciente del 0-3 en Brighton en su última salida liguera, viene de dos victorias de peso y de un octubre que históricamente le sienta de maravilla: ha ganado el 62% de sus partidos ligueros en este mes (75 de 121), el mejor registro de cualquier club actual de la Premier.
Hasta la franja horaria parece jugar en contra de los locales. Desde 2014/15, Forest no ha ganado ninguno de sus cinco partidos de Premier que arrancaron a las 16:30 en domingo (2 empates, 3 derrotas). Arsenal, en ese mismo tramo, suma 31 victorias en 61 partidos con ese horario.
El pulso táctico: muralla local contra insistencia visitante
La gran incógnita gira en torno a la resistencia del bloque de Glasner. Forest ha encajado goles en seis de sus siete partidos oficiales esta temporada. No es precisamente una muralla. Sin embargo, cuando se trata de recibir a Arsenal, el equipo ha sabido cerrarse y secar al campeón en los últimos años.
La cuestión es si ese libreto aguanta ante un Arsenal que llega con confianza y con múltiples focos de peligro. Saka, en plena madurez competitiva. Odegaard, dueño del ritmo. Havertz, cada vez más asentado como referencia móvil. Y un Calafiori que no solo defiende, también aparece en zonas de remate.
Forest, por su parte, se agarra a su estructura de cinco atrás en fase defensiva y a las transiciones de Hudson-Odoi, Ndoye y Delap. Si falta Gibbs-White, perderá imaginación entre líneas, pero ganará quizá algo de físico y verticalidad. El margen de error es mínimo: un gol temprano de Arsenal podría derrumbar el plan y convertir la tarde en un ejercicio de supervivencia.
El City Ground ha sido capaz de silenciar a los Gunners en las dos últimas visitas. La presión, el ambiente y el bloque bajo funcionaron. Ahora, con Forest sin gol en casa y con un campeón que parece haber retomado el hilo del curso pasado, el partido se asoma a una pregunta inevitable: ¿podrá esa resistencia volver a sostenerse o ha llegado el momento de que Arsenal rompa, por fin, el cerrojo de Nottingham?





