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Reo Hatate cambia Celtic por Burnley: Ambición y compromiso

Reo Hatate ha cerrado un capítulo importante de su carrera. Tras cuatro años y medio en Parkhead, el internacional japonés puso fin a su etapa en Celtic y firmó de manera definitiva por Burnley el pasado 1 de septiembre. Nuevo país, nueva liga, mismo objetivo: ganar.

El centrocampista, uno de los jugadores más influyentes del conjunto escocés en los últimos cursos, definió su traspaso como “un gran movimiento” nada más hacerse oficial. El contexto, sin embargo, no le regala una bienvenida sencilla: Burnley aún no conoce la victoria en Championship y se ha instalado en la parte baja de la tabla en un inicio de temporada áspero, lleno de dudas y golpes anímicos.

En medio de ese escenario, Hatate decidió tomar la palabra. Lo hizo a su manera, directo, en un mensaje publicado en Instagram. Primero, dejó claro lo que significa para él este paso: sentirse parte de Burnley FC, un club al que se refirió como una institución con “historia rica y orgullosa”, y donde asegura que disfruta “cada día” en un entorno “de primer nivel”.

La realidad competitiva es otra. El equipo no despega, los resultados no acompañan y el margen de error se reduce. Hatate no mira hacia otro lado. Reconoce el “momento difícil”, pero no se esconde detrás de excusas. Su discurso va en otra dirección: lo que él debe hacer “no cambia” por muy adverso que sea el contexto.

Su hoja de ruta es sencilla y contundente. Correr. Luchar. Atacar la portería. Ayudar al equipo “de cualquier forma posible”. Exprimir cada entrenamiento, cada partido, cada acción. De ahí, dice, se construye el futuro. No habla de atajos ni de promesas grandilocuentes; habla de trabajo diario y de elevar su propio nivel para empujar al grupo hacia arriba.

Hatate enmarca su llegada como el inicio de “un nuevo viaje”. Un punto de partida, no de llegada. Se compromete a seguir desafiándose, a “ir al siguiente nivel, pase lo que pase”. El mensaje, en plena racha sin triunfos, suena a declaración de intenciones y también a aviso interno: él ha venido a competir, no a refugiarse en el pasado reciente en Celtic.

El japonés también se detiene en la grada. Dice que está “deseando luchar por este club y por mis compañeros”, y lo hace incluyendo a “todos los increíbles aficionados” en esa batalla. Cierra con un grito que ya ha hecho suyo: “Up the Clarets”.

Burnley necesita puntos con urgencia. Hatate necesita minutos, continuidad y un escenario donde demostrar que su salto desde Escocia a la segunda categoría inglesa no es un paso atrás, sino la plataforma hacia algo mayor. La presión ya está ahí. Ahora le toca al japonés transformar las palabras en impacto sobre el césped.