Wolves y El Tri pierden a su delantero clave hasta enero
Wolves pierde a su referencia ofensiva y la selección mexicana se queda sin su ‘9’ mundialista. El experimentado delantero, pieza clave tanto en Championship como en El Tri, estará de baja hasta enero tras confirmarse que necesita una operación en la rodilla izquierda.
La lesión, un daño en el ligamento colateral medial, se produjo el 16 de septiembre, en la derrota de Carabao Cup a domicilio ante Everton. Lo que al principio parecía un contratiempo manejable ha terminado por convertirse en un problema mayor.
Una racha cortada en seco
Desde su regreso a Molineux procedente de Fulham el verano pasado, el atacante había respondido con números y presencia. Tres goles en seis partidos de liga. Eficacia, liderazgo y la sensación de que volvía a encontrar su mejor versión en un entorno que conoce bien.
Ese impulso se frena ahora de golpe. No solo para Wolves, que pierde a un delantero en forma, sino también para la selección mexicana, donde partía como titular en el último Mundial. El combinado nacional no ganó en las ventanas de septiembre y octubre, los primeros partidos bajo el mando de Rafael Márquez, y ahora se queda sin su referencia en el área en pleno arranque de ciclo.
La lesión que no quiso curarse
El director de rendimiento de Wolves, Phil Hayward, explicó en la web oficial del club por qué el cuerpo médico se ha visto obligado a cambiar de plan. El tratamiento conservador no funcionó.
«Desafortunadamente, la lesión de Raul no ha respondido como esperábamos», detalló Hayward. «Normalmente, el ligamento, para una lesión de grado relativamente bajo, se curaría por sí solo, sin embargo esto no ha respondido como esperábamos y, después de escanearlo regularmente durante las últimas tres semanas, el ligamento no está cicatrizando de la manera anticipada».
La decisión, inevitable: pasar por el quirófano. «Se operará el viernes en Londres y luego tendrá alrededor de tres meses de rehabilitación antes de estar listo para jugar de nuevo», añadió el responsable del área de rendimiento.
Tres meses. Un horizonte que apunta directamente a enero y que obliga al club a reajustar roles en ataque y a la selección a repensar su plan ofensivo a corto plazo.
Buenas noticias entre tanta preocupación
No todo fue pesimismo en el parte médico. Entre la mala noticia del delantero, Wolves también recibió señales alentadoras sobre tres lesionados: Rodrigo Gomes, Bertrand Traoré y Boubacar Traoré.
Hayward desgranó caso por caso. Sobre Rodrigo Gomes, que sufre un problema de tobillo, fue claro: «Está progresando bien, pero todavía es pronto. Se lesionó un par de ligamentos en el tobillo, así que no fue una lesión sencilla». El jugador sigue esperando a que baje la inflamación para empezar a aumentar cargas y volver al césped. El diagnóstico, eso sí, es optimista: no se trata de un problema a largo plazo y el club confía en recuperarlo «razonablemente rápido».
El parte de Bertrand Traoré exige algo más de paciencia. «Ha tenido un problema en los isquiotibiales. Es una lesión bastante pequeña, pero está en una zona particularmente problemática del músculo, que puede recaer fácilmente si no tenemos cuidado», explicó Hayward. Por eso el cuerpo técnico y médico pisará el freno. No es una lesión grave, el jugador trabaja bien y la previsión es que no esté fuera demasiado tiempo, pero no habrá prisas.
El caso más avanzado es el de Boubacar Traoré. El centrocampista llevaba un par de semanas parado por un problema en la pantorrilla, pero ya ha dado un paso importante. «Ha vuelto al campo, trabajando con los readaptadores y haciéndolo muy bien. Está progresando de forma positiva y volverá a entrenar con el grupo en una o dos semanas. Ha respondido muy bien al tratamiento», confirmó Hayward.
Un invierno que se complica
Wolves encara ahora un tramo exigente del calendario sin su delantero más determinante de este inicio de curso. El Tri, por su parte, deberá encontrar soluciones ofensivas mientras su ‘9’ se somete a la cuenta atrás de la rehabilitación.
La operación en Londres marcará el primer día de un proceso largo y meticuloso. El siguiente desafío, quizá el más importante, llegará cuando vuelva a pisar el césped: ¿podrá recuperar a tiempo el nivel que le había devuelto al centro del escenario?






