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Derby County: el propietario que redobla la apuesta por la Premier

Derby County estuvo a un paso de cambiar de manos. Literalmente, a una hora. Y, sin embargo, hoy su propietario sigue al frente… y gastando fuerte para impulsar el ascenso a la Premier League.

Stephen Pearce, director ejecutivo del club, ha desvelado que David Clowes, empresario inmobiliario de Derbyshire y aficionado de toda la vida de los Rams, mantiene intacto su compromiso económico con el proyecto, pese a haber tenido prácticamente cerrada la venta de la entidad el pasado agosto.

El acuerdo con Turki Al-Sheikh, alto cargo del gobierno saudí y figura muy influyente en el boxeo mundial, estaba listo. La operación contaba con el visto bueno del Independent Football Regulator (IFR) y de la English Football League (EFL). Todo preparado. Hasta que el comprador se echó atrás de forma repentina.

Pearce lo resume sin rodeos: el desplome de la operación llegó “completamente de la nada” y dejó al club en una especie de “patrón de espera” durante buena parte del mercado estival.

“El viento se nos fue de las velas, totalmente”, admitió en BBC Radio Derby. “No esperábamos que se viniera abajo, básicamente, una hora antes de cuando pensábamos que se iba a completar”.

El verano en pausa. El club en el escaparate. Y un propietario que, pese a todo, siguió firmando cheques.

Fichajes pagados… pensando que ya no serían suyos

Mientras avanzaba el proceso de compraventa, Clowes ya había aprobado el presupuesto y había dado luz verde a varios movimientos clave. Dinero real, riesgo real, con la convicción de que nunca lo recuperaría.

Los números hablan por sí solos:

  • 6 millones de libras para cerrar el fichaje definitivo de Bobby Clark desde RB Salzburg.
  • Un acuerdo de cesión con opción de compra por 2,7 millones de libras para traer a Sam Szmodics desde Ipswich.
  • Alrededor de 600.000 libras para incorporar a Alex Mowatt desde West Bromwich Albion.

Todo ello costeado por Clowes cuando pensaba que estaba a punto de vender el club.

“Por eso es un propietario increíble”, subrayó Pearce. “Pensaba que la venta se iba a hacer, sabía que nunca iba a recuperar ni un penique de todo ese dinero gastado en esos jugadores y aun así lo hizo”.

El ejecutivo fue más allá al explicar hasta qué punto el dueño podría haberse protegido: “Podría haber dicho el 1 de julio, tanto a nosotros como a John [el entrenador, John Eustace]: ‘Mira, creo que esto va a salir, las señales son que el club se va a vender, vais a tener que esperar porque cada penique que ponga ahora en traspasos no lo voy a recuperar’”.

No lo hizo. Apostó igual. Sin red. “Respaldó el proyecto de todas formas y por eso estamos en una posición tan fuerte”, remató Pearce.

De la venta frustrada al mercado más agresivo

Clowes nunca ocultó que buscaba nuevos inversores para sostener el asalto a la Premier League. El acuerdo con Al-Sheikh se veía como el impulso definitivo para un equipo que la temporada pasada se quedó a las puertas de los puestos de play-off.

Pero cuando la operación se vino abajo, el guion cambió de golpe. Clowes retiró a Derby County del mercado y centró todos los esfuerzos en reforzar al club que estuvo a punto de traspasar.

La mayor inversión tras la ruptura del acuerdo llegó con los 4 millones de libras pagados a Crystal Palace por David Ozoh. A ese movimiento se sumó una lista de llegadas a coste cero y cesiones, incluido un regreso muy simbólico en el último día de mercado: la vuelta de Eiran Cashin.

Lejos de recortar, el dueño abrió aún más la mano.

Objetivo Premier: sin excusas

La pregunta es inevitable: ¿ha frenado este verano turbulento las aspiraciones de ascenso? Para Pearce, la respuesta es tajante.

“En lo más mínimo, si no, no habríamos gastado todo el dinero que hemos gastado”, zanjó. “Queremos seguir empujando. Queremos progresar esta temporada”.

Derby County estuvo a una hora de cambiar de era. En lugar de eso, mantiene al mismo propietario… uno que ya ha demostrado que, incluso cuando cree que va a salir por la puerta, sigue dispuesto a invertir como si el ascenso fuera la única opción posible.