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Eva Olid enfrenta críticas tras inicio complicado en la WSL

El arranque de temporada del Manchester United femenino en la Women’s Super League está lejos de lo soñado. Nuevo proyecto, nueva entrenadora, mismo escudo… y un inicio que duele.

Dos partidos, dos derrotas. Un gol a favor, siete en contra. Y un debate abierto.

Un comienzo áspero para el nuevo proyecto

Eva Olid llegó este verano para tomar el relevo de Marc Skinner con una idea clara: un United más valiente con balón, con protagonismo en campo rival y una identidad ofensiva marcada por la posesión. De Hearts a uno de los banquillos más expuestos del fútbol femenino inglés, con 41 años y un plan ambicioso.

El guion, de momento, se ha torcido. En la primera jornada, derrota 2-1 ante London City Lionesses. En la segunda, un golpe mucho más duro: 0-5 en casa frente al eterno rival, Chelsea. Old habits die hard, pero las nuevas aún no han cuajado.

Los números son fríos y no ayudan: en ambos encuentros, menos del 40% de posesión y solo dos tiros a puerta en total. Para un equipo que quiere mandar con el balón, el contraste es evidente. Y la crítica, inevitable.

“No me afecta”: la respuesta de Olid

Preguntada por cómo vive personalmente el ruido exterior, Olid no esquiva la cuestión:

“Sí y no. Es parte del trabajo. No creo que me afecte”, asegura. “Es una crítica constructiva y eso es normal. Lo entiendo. Las dos primeras actuaciones no han sido buenas”.

La entrenadora no se esconde. Asume el nivel mostrado, pero marca la línea entre análisis y ataque gratuito: “Nosotras somos las primeras en decir que no estamos contentas. La otra parte es la que no entiendo: gente que quiere hacer daño, pero no lo va a conseguir”.

Olid insiste en el largo plazo y en el proceso, por encima del marcador inmediato: “La gente que entiende de fútbol sabe que el inicio y cómo empiezas no define cómo terminas la temporada. Nosotras conocemos la dirección y sabemos que lo que estamos haciendo nos dará éxito a largo plazo”.

Y remata con su prioridad: “Estoy bien. Lo único importante para mí son las jugadoras. Me preocupa siempre que se sientan bien y fuertes, nada más”.

Visita al Emirates, sin red

El calendario tampoco concede respiro. Este sábado, viaje al Emirates Stadium para medirse a Arsenal (17:30 BST). El contexto es claro: United es colista, sin puntos y con solo un gol marcado. No es el paisaje que el club imaginaba a estas alturas.

Arsenal, por su parte, llega lanzado: 19 partidos seguidos sin perder en la WSL. United no gana allí desde noviembre de 2022. El contraste de dinámicas es evidente. Y, sin embargo, Olid lo encuadra en algo más amplio que un simple bache:

“El fútbol es como la vida. Tienes buenos momentos y momentos difíciles. Creo que todos los equipos tienen un momento complicado en la temporada. El nuestro es el inicio”, admite.

Para la entrenadora, este tramo puede ser un punto de inflexión: “Estamos aprendiendo como equipo a crecer, porque los momentos difíciles te hacen crecer. Una vez pasemos este momento y empecemos a coger impulso, creo que seremos mucho mejores”.

Su mensaje al vestuario va en la misma línea: autenticidad y personalidad sobre el césped. “Mi mensaje principal ha sido que sean ellas mismas. En los dos primeros partidos no están mostrando quiénes son ni lo que pueden hacer”.

Entre la herencia y la revolución

Olid no quiere que el nuevo estilo borre los cimientos del pasado reciente. Bajo Marc Skinner, el equipo se sostuvo sobre una estructura defensiva sólida que lo llevó hasta los cuartos de final de la Champions League. Esa base, insiste, no puede desaparecer.

“Las jugadoras no pueden olvidar en qué eran buenas antes. Al mismo tiempo, poco a poco, tenemos que implementar el nuevo estilo”, explica.

El problema, de momento, es el exceso de carga mental: “Es imposible hacerlo todo. Las jugadoras han estado muy centradas, pensando mucho –quizá demasiado–, intentando hacerlo todo y, al final, no hacen nada porque no se expresan como sé que pueden hacerlo”.

Ahí se juega ahora el verdadero partido: liberar a un equipo bloqueado, sin renunciar a la idea.

La mirada desde el otro banquillo

Desde Arsenal, Renee Slegers observa el escenario con cierta empatía. La entrenadora gunner entiende la dimensión del reto que afronta Olid con tan poco margen de tiempo.

“Ha tenido muy poco tiempo”, reconoce Slegers. “Como entrenadora es una decisión que tomas: ¿vas a cambiar cosas de inmediato o vas a tener otro enfoque en el que, con el tiempo, tratas de cambiar las cosas de forma progresiva?”.

Para ella, ahí está el equilibrio que debe encontrar Olid: “Probablemente ese es el punto medio para ella. No sé cuál es su filosofía, pero imagino que es un desafío. Entiendo la decepción desde la perspectiva de la afición, pero ha habido muy poco tiempo”.

Un examen temprano con sabor a prueba de carácter

United llega al Emirates con dudas futbolísticas, presión clasificatoria y un proyecto todavía en fase de ensamblaje. No es una final de temporada, pero sí un partido que puede marcar tono y confianza.

Olid no promete soluciones instantáneas, pero sí un camino. La cuestión, ahora, es clara: ¿cuánto tiempo tendrá este nuevo United para convertir el discurso de largo plazo en puntos, juego y resultados antes de que la paciencia empiece, de verdad, a agotarse?