Iraola y su debut en Anfield ante Nottingham Forest
Andoni Iraola apenas ha tenido tiempo de respirar desde que empezó a competir con Liverpool. El domingo pasado, en Newcastle, Dominik Szoboszlai lo rescató en el último minuto para salvar un punto. Este sábado, a las 12.30, llega el estreno liguero en Anfield ante Nottingham Forest… y un buen puñado de asuntos pendientes sobre la mesa.
Porque el vasco no solo pelea por puntos. También convive con un mercado en ebullición y con la herencia incómoda de Arne Slot: dos derrotas en dos partidos de Premier en casa ante Forest, 0-4 en el global. Anfield no olvida. Iraola tampoco.
Barcola en el centro del huracán
El nombre del día es uno: Bradley Barcola. Liverpool ha alcanzado un acuerdo de estructura con Paris Saint-Germain por el internacional francés, en una operación que incluye una tarifa garantizada de algo más de 100 millones de libras y un paquete total que podría alcanzar en torno a 120 millones con variables ligadas a éxitos individuales y colectivos.
Iraola, sin embargo, se ciñe al guion. No entra en nombres propios que aún no son suyos, pero deja clara la necesidad:
«Como sabéis, estamos intentando fichar en esa posición. No podemos hablar de jugadores que ahora mismo no son nuestros. Pero queremos mejorar y cubrir ese puesto porque no tenemos los números. Espero que pronto haya buenas noticias, pero todavía no estamos ahí».
El técnico admite que el mercado le obliga a vivir en una especie de limbo:
«No sé qué va a pasar. Incluso yo tengo que ser paciente. El 2 de septiembre sabremos quiénes somos y qué opciones tenemos, y entonces podremos empezar a planificar de verdad. En mi cabeza sé lo que quiero, lo hemos hablado desde el principio con el club, ellos saben lo que queremos. Ahora se trata de cerrar los acuerdos».
Anfield, debut y cuentas pendientes
El estreno liguero de Iraola en Anfield no es un partido más. Lo sabe él, lo sabe la grada y lo recuerda la estadística: Forest ha ganado en sus dos últimas visitas, 1-0 en septiembre de 2024 y 3-0 en noviembre, cuando la etapa de Slot empezaba a desmoronarse.
«Va a ser un momento especial para mí, mi primer partido de Premier League en Anfield», admite. «Ya lo sentí en pretemporada. Pensaré en el partido, pero también va a ser emocional, tiene que serlo porque es un lugar especial. Espero que todo vaya bien y pueda disfrutar del juego».
Disfrutar, sí, pero no se engaña. Sabe que Forest, ahora bajo el mando de Oliver Glasner, no regala nada:
«Ha tenido mucho éxito. Se ve enseguida la forma del equipo. No conceden muchas ocasiones, contra Leeds fue un partido muy ajustado que se decidió con una falta en el último minuto. Tendremos que ganarnos cada ocasión, ganar nuestros duelos, nada es gratis. Tenemos que estar bien con balón y ser pacientes, porque defensivamente son muy sólidos y tienen muy buenos jugadores. En transición son una amenaza muy seria al contragolpe».
Equilibrio, transiciones y el debate del centro del campo
Si algo ha marcado el arranque del ciclo Iraola es el debate sobre el centro del campo y las transiciones defensivas. El propio técnico no se esconde:
«No me sorprende la reacción, ya esperaba cuando vine que aquí todo se iba a magnificar. Lo estoy empezando a entender. Pero es solo un partido en el que hicimos muchas cosas muy bien, también los centrocampistas, aunque hay cosas que debemos mejorar».
La autocrítica va directa a la gestión de las pérdidas:
«Siempre se va a los goles. Si repites exactamente el mismo error es normal que tengamos que hablar de las transiciones defensivas. Creo que mejoramos durante el partido en ese aspecto, fuimos mucho mejores metiendo gente detrás del balón. El primer gol es más culpable que el segundo por cómo estábamos colocados cuando perdimos la pelota».
El reto, insiste, es no matar la esencia ofensiva del equipo:
«No podemos atacar con todos. No quiero decirle a Ryan Gravenberch que no conduzca, porque contra Monaco el gol vino de su pase a Alex. Hay que encontrar el equilibrio, reconocer la situación y cómo compensar esos números. No siempre es uno se queda y otro va; si el rival está muy hundido, quizá los dos pueden ir. No queremos perder la parte ofensiva, la fluidez, la llegada de gente, pero el otro día nos castigaron y hemos trabajado mucho en ello».
Y ahí entra la lectura del juego, algo que para él distingue al futbolista de élite:
«No podemos pasar de mandar mucha gente arriba a echar a todos atrás y que el equipo se quede plano. Se trata de identificar la situación. Los jugadores muy buenos huelen si pueden arriesgar y salir o si deben quedarse. Esa es la calidad del jugador, tomar esa decisión en el momento».
Jacquet, Gakpo y las decisiones difíciles
Entre tanto ruido, Iraola también saca tiempo para poner el foco en nombres propios de su vestuario. Uno de ellos, Jacquet, dejó buenas sensaciones en su debut:
«Jugó muy bien teniendo en cuenta que era su primer partido. Es verdad que estaba cansado, tuvimos que cambiarlo porque se notaba en los últimos cinco minutos. Está muy confiado con balón y es bueno sin balón. Es muy joven, tenemos que aceptar que cometerá errores».
Otro, Cody Gakpo, se ha ganado elogios por su rendimiento reciente:
«Después del partido que hizo el primer día digo lo mismo: está jugando muy bien para nosotros. Ha estado muy bien desde que volvió del Mundial. Tiene la actitud correcta y espero que podamos mantenerle a ese nivel. Puede ser muy influyente para nosotros».
Eso sí, el técnico no promete nada en un mercado que no se detiene:
«Cuando el mercado está abierto y traemos jugadores caros no puedo garantizar nada. No sé qué va a pasar. No puedo garantizar nada sobre cuántos vamos a fichar o lo que sea. La experiencia dice que si surge una oportunidad el último día, puedes hacer algo».
Las decisiones también afectan a quienes se quedan fuera. Federico Chiesa no estará disponible:
«Fede no está disponible, en el partido contra Como sintió algo en la espalda».
Y Harvey Elliott vuelve a quedarse al margen de la lista:
«Con Harvey y algunos jugadores solo puedo elegir a 20. Harvey está intentándolo y mejorando cada semana, pero todavía prefiero otras opciones por el equilibrio en el banquillo. Por eso James McConnell estuvo en la convocatoria. Pero ahora es otra semana nueva y nuevas oportunidades para todos. Tienen que mantener esa mentalidad».
Plantilla corta en bandas y mercado abierto
Si hay una carencia que Iraola repite sin rodeos, es la falta de efectivos en banda:
«Hay cosas que podemos hacer, pero es verdad que necesitamos jugadores en los costados. Estoy seguro de que si podemos mejorar otras zonas lo haremos, pero no sé cómo va a terminar el mercado. Tengo que ser paciente, igual que vosotros. Es muy incómodo para mí porque estás lidiando con incertidumbres todo el tiempo. En cuatro o cinco días sabremos lo que tenemos y podremos hacer planes de verdad».
Desde fuera, voces como la de Stephen Warnock presionan para ir más allá de Barcola y reforzar también el lateral derecho y el centro del campo. Dentro, Iraola se ciñe al plan pactado:
«Sabíamos desde el principio lo que queríamos. Probablemente estamos cortos de un jugador en algunas posiciones por lesiones de larga duración y esos han sido nuestros principales problemas».
Sensaciones de estreno y lo que viene
Más allá del marcador, Iraola se queda con la sensación de control que tuvo su equipo en Newcastle:
«Creo que controlamos bastante bien el partido, tuvimos posesión con sentido, fuimos bastante directos en ataque. Me sentí bien durante el partido, sentía que estábamos más cerca de marcar que Newcastle en la mayor parte del encuentro. Vi cosas buenas en el primer partido».
Anfield exigirá algo más: puntos, autoridad y señales claras de que la etapa de Slot pertenece al pasado. Entre la emoción del debut en casa, la presión de un mercado millonario y un rival que ya sabe lo que es silenciar este estadio, Iraola se mueve en el filo.
En unos días sabrá con qué plantilla se queda. Este sábado, en cambio, sabrá algo más importante: con qué Liverpool puede contar realmente cuando la pelota echa a rodar en Anfield.





