Logotipo completo Cancha Firme

Max Verstappen lidera en Interlagos desde el fondo de la parrilla

Max Verstappen volvió a imponer su ley en Interlagos. El piloto de Red Bull firmó el mejor tiempo en la última sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Sao Paulo, pero lo hará sabiendo que el domingo arrancará desde el fondo de la parrilla. Una vuelta demoledora, con un registro de 1:11.622, que dejó claro quién sigue mandando a una vuelta, aunque la sanción por cambio de motor le obligue a remar contracorriente en carrera.

A su estela, a solo 25 milésimas, se coló el nuevo campeón, Kimi Antonelli. El joven de Mercedes, de apenas 20 años, confirmó que lo del viernes no fue un espejismo. Había liderado la segunda sesión de libres y hoy volvió a colocarse en la foto principal. Dos generaciones, dos estilos y apenas un suspiro entre ambos en el cronómetro.

Norris aprieta, Mercedes se reparte y las sanciones se acumulan

Lando Norris, que había sido el más rápido en la primera sesión del fin de semana, cerró la mañana con el tercer mejor tiempo, a 0.131 del neerlandés. El de McLaren sigue instalado en la zona noble, siempre cerca, siempre al acecho de cualquier tropiezo de Red Bull o Mercedes.

George Russell terminó cuarto, sólido, pero también con la sombra de una penalización sobre su casco: cinco puestos en parrilla por otro cambio de motor. El británico marcó ritmo, pero sabe que su sábado tendrá doble batalla: contra el crono y contra la sanción.

Ferrari vivió una mañana partida en dos. Charles Leclerc fue quinto, en tiempos competitivos, aunque también arrastra una penalización por montar una nueva unidad de combustión interna. Lewis Hamilton, en cambio, se perdió en la tabla: solo duodécimo y con susto mecánico incluido.

Hamilton, humo en el cockpit y malas sensaciones

El siete veces campeón vivió una sesión inquietante. El británico, de 41 años, reportó por radio “vibraciones extrañas” en el motor y la presencia de humo en el cockpit. No tardó en detener el coche y poner fin a su participación en los libres. Ferrari ya había confirmado que tanto él como Leclerc asumirían una sanción por motor, y el incidente no hará sino aumentar las dudas sobre la fiabilidad del conjunto italiano en un fin de semana ya comprometido.

Mientras tanto, Aston Martin apenas pudo sacar conclusiones. Lance Stroll solo completó siete vueltas antes de regresar definitivamente al garaje por un posible problema en el sistema de recuperación de energía. Último en la tabla, sin ritmo y sin datos, el canadiense encara la clasificación prácticamente a ciegas.

Protagonismo local: Camara y Bortoleto se hacen notar

El público brasileño encontró nuevos ídolos a los que seguir. Rafael Camara, que debuta esta temporada sustituyendo a Esteban Ocon en Haas, cerró la sesión en una meritoria 15ª posición, por delante de su compañero Oliver Bearman. No es un resultado deslumbrante, pero sí un primer mensaje: está listo para pelear en la zona media.

Más arriba, Gabriel Bortoleto, al volante del Audi, firmó un brillante décimo puesto. El otro piloto local se coló en el top 10 y se ganó un murmullo de aprobación en las gradas de Interlagos. En un país acostumbrado a leyendas como Ayrton Senna o Rubens Barrichello, cada destello de talento nacional se celebra con una intensidad especial.

La tormenta que no llega… todavía

La clasificación aguarda esta tarde, con el cielo como invitado incómodo. La lluvia se anuncia, se insinúa, pero aún no ha descargado sobre el circuito paulista. El ambiente es denso, eléctrico, como suele serlo en Interlagos cuando se mezclan sanciones, clima incierto y un campeón obligado a remontar desde atrás.

Verstappen ha marcado territorio. Antonelli ha respondido. Norris y Leclerc se mantienen al acecho. Hamilton mira al cielo y al motor, con más preguntas que respuestas.

Si las nubes cumplen su amenaza, la sesión de clasificación puede convertirse en un caos controlado. Y en ese caos, con penalizaciones, remontadas obligadas y héroes locales empujados por una grada encendida, Sao Paulo tiene todo para escribir otra de esas tardes que marcan una temporada.