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Manchester City y el posible adiós de Pep Guardiola

En Manchester City se juega ahora mismo algo más que una Premier League. Entre despachos, vestuario y gimnasio, crece la sensación de que esta podría ser la última semana de Pep Guardiola al mando en el Etihad Stadium.

No hay comunicado. No hay anuncio. Oficialmente, nada ha cambiado. Pero las señales internas empiezan a alinearse en una sola dirección.

La señal que lo cambia todo: la marcha de Lorenzo Buenaventura

Dentro del club, la inminente salida de Lorenzo Buenaventura, preparador físico de confianza de Guardiola desde hace años, se interpreta como mucho más que un simple relevo en el cuerpo técnico. Para varias personas que conocen bien la relación entre ambos, su adiós al final de la temporada apunta a algo más profundo: el posible final del ciclo del técnico catalán en Manchester.

Fuentes de distintos departamentos del primer equipo, citadas en un amplio reportaje de Sam Lee para The Athletic, coinciden en un mismo punto: existe una “posibilidad real” de que Guardiola se marche cuando termine esta campaña. No es un rumor aislado. Es una percepción que se repite en varias áreas del club.

Desde la cúpula, el mensaje es otro. Se insiste en que Pep no ha comunicado ninguna decisión definitiva y que todo el trabajo diario se hace bajo la premisa de que seguirá. Mientras no diga lo contrario, recuerdan, “puede pasar cualquier cosa”.

Pero el ambiente, puertas adentro, cuenta una historia distinta.

Un título más… y más dudas que nunca

El ruido sobre su futuro estalla apenas 48 horas después de que Guardiola levantara su vigésimo trofeo con el club, una cifra que resume una década de dominio y transformación en el Etihad Stadium.

City acaba de superar a Chelsea con un ajustado 1-0 en la final de la FA Cup, resuelta con un único tanto de Antoine Semenyo. En la previa, cuando le preguntaron si sería su última visita al estadio nacional como técnico de los Sky Blues, Guardiola fue tajante: “no way”. Ni rastro de despedida en público. Solo desafío.

Sin embargo, mientras el foco mediático se mantiene en una carrera por la Premier League al límite contra Arsenal, en los pasillos del club se asume que se acerca el momento de la mayor transición de su historia reciente. No se trata solo de cambiar de entrenador. Se trata de reemplazar a la figura que ha definido la identidad del Manchester City moderno.

El calendario, clave para el anuncio

Dentro del club se baraja ya el cómo y el cuándo de un posible anuncio. No se trata de cualquier salida: es el adiós, si se confirma, del entrenador más influyente que ha tenido el City.

Según la información de Sam Lee, la idea que gana fuerza es mantener el silencio unos días más, muy pendiente de lo que ocurra en la lucha por el título. El resultado del partido de Arsenal ante Burnley y el de Manchester City frente a Bournemouth, 24 horas después, puede marcar el ritmo de los acontecimientos.

Si la pelea por la Premier queda resuelta a mitad de semana, se contempla la opción de que la confirmación oficial sobre el futuro de Guardiola llegue en la previa del último encuentro de la temporada, ante Aston Villa en el Etihad Stadium. Un escenario cargado de simbolismo: posible partido decisivo por el título y, al mismo tiempo, potencial despedida del técnico que lo cambió todo.

El plan de contingencia y el peso del relevo

Si este realmente es el final del camino de Guardiola en Manchester, el siguiente paso del club será tan delicado como decisivo. No se trata solo de encontrar un buen entrenador, sino a alguien capaz de asumir una herencia táctica, emocional e institucional de enorme tamaño.

El trabajo de planificación ya existe. Se apunta a que el director de fútbol Hugo Viana ha trazado escenarios y preparado el terreno por si se confirma la marcha del catalán. Pero ningún documento interno puede rebajar el impacto emocional de sustituir a la persona que ha marcado el estilo, la exigencia y la mentalidad del vestuario durante diez años.

En paralelo, el nombre de Enzo Maresca aparece en las quinielas para liderar una nueva era. De momento, solo como posibilidad, como proyección de futuro. Nada más.

Un posible último baile en el Etihad

Si Arsenal tropieza ante Burnley y Manchester City aprovecha su oportunidad en el Vitality Stadium frente a Bournemouth, el choque final contra Aston Villa podría convertirse en una jornada irrepetible: un título en juego y, quizá, una despedida histórica.

La afición del City acudirá al Etihad con una mezcla de ilusión y desasosiego. Cada gesto de Guardiola en la banda, cada mirada al césped, cada aplauso a la grada puede leerse como si fuera el último. El técnico, con 55 años, sigue siendo el centro de gravedad del club. Todo orbita alrededor de él.

Dentro de unos días, el Etihad Stadium podría celebrar otro campeonato de liga. O podría asistir al cierre de la etapa más brillante de su historia reciente. O a las dos cosas a la vez.

La pregunta ya no es solo si City volverá a ganar. Es quién se atreverá a tomar el testigo cuando Pep decida, por fin, cuál será su siguiente paso.