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Lando Norris lidera el FP1 en Brasil y Colton Herta alcanza su superlicencia

Lando Norris abrió el Gran Premio de Brasil con un golpe de autoridad. El piloto de McLaren encabezó la primera sesión de libres en Interlagos con un 1m11.717s, apenas 0.082s por delante del flamante campeón del mundo, Kimi Antonelli, en un arranque de fin de semana que dejó todo menos jerarquías claras.

McLaren, único equipo con mejoras en Sao Paulo —nuevo alerón delantero y trasero, modificaciones en el suelo y un beam wing revisado— convirtió su apuesta en resultado desde el primer giro serio. Norris aprovechó el paquete actualizado y se colocó al frente en un FP1 muy apretado en la parte alta.

Antonelli, recién coronado y ya con el número 1 en el bolsillo, no se tomó la mañana como un simple trámite. Se quedó a un suspiro de Norris, confirmando que el título no ha rebajado ni un milímetro su filo competitivo.

Cuatro equipos en tres décimas

Detrás de ellos, el grupo perseguidor mostró lo comprimido que puede estar el fin de semana. Max Verstappen, con un Red Bull que no le convenció en las reducciones de marcha —se quejó por radio de unos “downshifts inaceptables”—, terminó tercero. Lewis Hamilton, al volante del Ferrari, cerró el cuarteto de cabeza. Cuatro pilotos, cuatro equipos distintos y poco más de tres décimas entre el primero y el cuarto.

George Russell se situó quinto, por delante de un sólido Isack Hadjar con el otro Red Bull, que volvió a aprovechar al máximo un FP1 para dejar su nombre bien colocado en las hojas de tiempos.

Rookies al ataque

La sesión tuvo sabor a audición para la próxima generación. Gabriele Mini fue el mejor de los seis debutantes de FP1, séptimo con Alpine en su segunda aparición consecutiva en unos libres de viernes. Se quedó a 0.852s del tiempo de Norris, y apenas por delante —menos de una décima— del piloto titular Franco Colapinto, noveno.

Entre ambos se coló el ídolo local. Gabriel Bortoleto llevó su Audi hasta el octavo lugar, en una actuación que encendió las gradas brasileñas en una mañana de trabajo, pero también de escaparate para el futuro.

Liam Lawson cerró el top 10 con el Racing Bulls, confirmando de nuevo su fiabilidad y velocidad cada vez que vuelve a tener un hueco en la parrilla, aunque sea en forma de sesión de entrenamientos.

El otro McLaren en escena, el del reserva Leonardo Fornaroli, terminó undécimo, justo por delante de Ollie Bearman con el Haas y de Fernando Alonso, que colocó el Aston Martin en la decimotercera posición mientras el equipo sigue buscando respuestas en un tramo final de temporada irregular.

Herta, objetivo cumplido

Más atrás, pero con un objetivo muy distinto, Colton Herta firmó quizá el resultado más importante de la jornada… en los despachos. No por su posición en la tabla de tiempos, sino por los kilómetros acumulados.

El estadounidense completó la distancia necesaria para sumar el último punto que le faltaba para obtener la superlicencia de F1. Con este FP1 en Brasil superó los 100 kilómetros de rodaje requeridos, que se añaden a sus otras cuatro participaciones en entrenamientos libres y a su palmarés en IndyCar, hasta alcanzar los 40 puntos reglamentarios.

Cadillac creyó haber cerrado el asunto ya en México, pero un error en los cálculos verificados por la FIA —derivado de un fallo en la web de IndyCar— obligó a repetir la operación en Interlagos. Brasil se convirtió así en el verdadero “todo o nada” administrativo para Herta.

En pista, Valtteri Bottas terminó 15º, nueve décimas más rápido que Herta en este FP1. Las vueltas del estadounidense, sin embargo, tenían un valor distinto: despejan uno de los grandes obstáculos para que pueda sustituir a Bottas en 2027, si el equipo decide finalmente dar ese paso.

Debut acelerado y problemas mecánicos

En la zona baja, otro nombre propio vivió una mañana de aprendizaje acelerado. Rafael Camara completó su primer FP1 en la Fórmula 1 y acabó en la 18ª posición. Se quedó a ocho décimas y media de Bearman mientras va construyendo, vuelta a vuelta, su inesperado debut en gran premio este mismo fin de semana, en sustitución de Esteban Ocon.

No todos pudieron aprovechar el tiempo en pista. Freddie Slater sufrió todavía más que en México. Su segundo FP1 terminó antes de empezar: apenas siete vueltas antes de que su Audi se detuviera y provocara una bandera roja temprana. Entre las dos sesiones consecutivas —México y Brasil— solo ha podido completar 21 giros, un botín escaso para quien intenta convencer a base de kilómetros.

Dino Beganovic tampoco tuvo una mañana limpia. El piloto de Ferrari perdió una buena parte de la sesión cuando el equipo se vio obligado a cambiar el suelo del coche a mitad de FP1. Cuando intentó marcar una vuelta representativa con el neumático blando, le ordenaron abortar por un problema en el coche. Se quedó con solo 11 vueltas en su casillero, sin opción real de mostrar su ritmo.

El viernes en Interlagos dejó así una mezcla muy clara: un Norris decidido a pelearlo todo con un McLaren mejorado, un campeón como Antonelli pegado a su estela, y una hornada de jóvenes que, entre banderas rojas, cambios de suelo y misiones de superlicencia, empieza a llamar con fuerza a la puerta de la parrilla. La pregunta es cuánto tardará alguien en abrirla del todo.